La «elegía» de Bob Dylan, el Nobel de Literatura 2016

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Hoy es un día especial para el mundo del arte y principalmente para la historia de la literatura. Aunque no irá a recoger el premio a Suecia, Bob Dylan se convierte en el primer músico en ganar el Nobel de Literatura, por ‒como lo declaró la organización el pasado 13 de octubre‒ “haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición de la canción americana”. En Barravento nos sumamos a la efervescencia de este gran hito, compartiendo la letra en español e inglés de una canción que probablemente no aparecerá en los artículos del tipo “las canciones por las cuales Dylan ganó el Nobel”, pero que según nosotros representa un grito desgarrado de poesía a través de la música, que también lo sería si estuviera escrito en un libro, proyectado en una pantalla de cine o esparcido en el cielo con humo blanco, como alguna vez se vieron los poemas de Raúl Zurita en Nueva York. Y es que la poesía no tiene soporte ni formato, ni tantas reglas como cree la gran Wisława Szymborska. Y esto es más cierto que nunca hoy sábado 10 de diciembre, el día de Bob Dylan.

Esta canción se llama “Dirge” y pertenece al disco Planet Waves de 1974, para el cual Dylan contó con la colaboración de The Band.

ELEGÍA

Bob Dylan

Me odio a mí mismo por amarte
y por la debilidad que tal cosa refleja
sólo fuiste un rostro dibujado
en un viaje Carretera del Suicidio abajo.
El escenario estaba listo,
las luces se apagaron
alrededor del viejo motel
me odio a mí mismo por amarte
y me alegro que cayera el telón.

Odio ese estúpido juego que hemos jugado
y la necesidad que eso expresaba
y la caridad que me demostraste tú
de quien siempre podría haber sospechado.
Salí al Lower Broadway
y sentí ese lugar muy adentro
ese lugar hueco donde sollozan los mártires
y los ángeles juegan con el pecado.

Escuché tus canciones de libertad
y al hombre siempre desnudo
haciendo patente su insensatez
mientras su espalda es flagelada.
Como un esclavo en órbita
es golpeado hasta quedar domado
sólo por un momento de gloria
y eso es una asquerosa y podrida vergüenza.

Existen los que adoran la soledad
no soy uno de ellos
en esta era de fibra de vidrio
estoy buscando una gema.
La bola de cristal arriba en la pared
todavía no me ha enseñado nada
pagué el precio de la soledad
pero al menos no debo nada.

No puedo recordar nada útil
que alguna vez hayas hecho por mí
excepto una vez que palmeaste mi espalda
cuando estaba de rodillas.
Nos miramos directamente a los ojos
hasta que uno de los dos cedió
no acostumbro a disculparme
¿qué podría importar eso?

Entonces entona tu alabanza del progreso
y de la Máquina del Destino
la verdad desnuda es aún tabú
incluso cuando pueda verse.
Lady Suerte que brilla sobre mí
te dirá dónde estoy
me odio a mí mismo por amarte
pero tendré que sobreponerme a ello.


DIRGE

Bob Dylan

I hate myself for lovin’ you
and the weakness that it showed
You were just a painted face
on a trip down Suicide Road.
The stage was set,
the lights went out
all around the old hotel,
I hate myself for lovin’ you
and I’m glad the curtain fell.

I hate that foolish game we played
and the need that was expressed
And the mercy that you showed to me,
who ever would have guessed?
I went out on Lower Broadway
and I felt that place within,
That hollow place where martyrs weep
and angels play with sin.

Heard your songs of freedom
and man forever stripped,
Acting out his folly while
his back is being whipped.
Like a slave in orbit,
he’s beaten ’til he’s tame,
All for a moment’s glory and it’s a dirty,
rotten shame.

There are those who worship loneliness,
I’m not one of them,
In this age of fiberglass
I’m searching for a gem.
The crystal ball up on the wall
hasn’t shown me nothing yet,
I’ve paid the price of solitude,
but at last I’m out of debt.

Can’t recall a useful thing
you ever did for me
‘Cept pat me on the back one time
when I was on my knees.
We stared into each other’s eyes
’til one of us would break,
No use to apologize,
what diff’rence would it make?

So sing your praise of progress
and of the Doom Machine,
The naked truth is still taboo
whenever it can be seen.
Lady Luck, who shines on me,
will tell you where I’m at,
I hate myself for lovin’ you,
but I should get over that.

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